domingo, 15 de diciembre de 2013



Capitulo 11








<<¿Planeas quedarte quieta como tonta, sin decir nada y lamentarte por no saber inglés? Vaya boba…>> se quejaba el interior de ella, una leve voz adentro de su cabeza.
-¡No! –dijo respondiéndose, en una voz alta lamentable. Él dejó de tocar su guitarra y la miró frunciendo el ceño. Ella se ruborizó. –Nada. –sonrió tímida.
Justin se quedó mirando su sonrisa y mejillas rojas. Luego rió leve. Sacó su iphone y unió las partes rotas rogando que funcione… al menos, por un minuto. Por lo menos, para utilizar un traductor y por cinco segundos, comunicarse para saber dónde estaba salvo y feliz. Que la había encontrado sorpresivamente y sin buscarla. Y ahora estaba a su lado, sin saber inglés.
El pequeño tintineo del celular al prenderse, hizo levantar la cabeza de _____.
No tenía batería… por mala suerte.
Ella, tomó su bolso que estaba alado suyo y sacó su movil para controlar el saldo. Pero nuevamente… él tenía un iphone última generación, y ella un lindo dinosaurio versión teléfono. Él no se rió jamás, y ella escondió su timidez por un minuto, para extenderle el teléfono con el brazo y mirarlo a los ojos, dándole permiso para que al menos, se comunique con alguien.
-¿Segura? –preguntó él sabiendo que ______ no tenía todo el dinero del mundo. Aunque no le avergonzaba a Justin, él sabía que ella sí.
-Claro. –respondió ella, entendiéndolo bien.
Entonces, Justin marcó el número con emoción.
-¿Mamá? No tengo mucho tiempo… estoy en un lugar llamado… -habló rápidamente, sin dar espacio a sus pulmones para respirar.
-_____(tc) –respondió ______.
-_____
_(tc). Y encontré a alguien… -pero en ese instante, la comunicación se cortó sin poder dar más detalles.


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-Entonces… déjame entenderte. –dijo él mirando las locas mímicas de ella. –Bailas… -imitó a una bailarina, y en el intento, hizo reír a _____. –Tocas la guitarra… -imitó tocarla. –Eres mi fan… -Gritó un "Oh… ¡Es Justin Bieber! ¡Te amo!" donde ambos rieron. –Y trabajas. –agarró una escoba cercana a ellos y falsamente, empezó a barrer. Porque no tenía ni idea de cómo hacerlo.
______ rodó los ojos divertida y le quito la escoba de la mano, para barrer ella, pero él volvió a quitarsela burlón.
-¡Lo estoy haciendo yo! –exclamó levantando los hombros, y siguió "limpiando". Ella lo entendió a la perfección, como últimamente lo estaban haciendo hace unas horas.
-¡Pero lo haces mal! –rió en el intento de sonar seria.

______ estaba feliz, sin poderlo creer.
Él estaba más que eso. Estaba emocionado.
Pero ella estaba aún sin creerlo.
El sonido de la cerradura de la puerta, los hizo mirarse al mismo tiempo. Ella se encogió de hombros.
-¡Llegué, hija! –gritó Lucía desde el interior de la casa. ____ dejó escapar un suspiro, mientras Justin se preguntaba, interiormente, quién era. Porque ella en ningún momento nombró a su madre, o con quien vivía allí; y a él… no le interesó demasiado ese punto.
-Aquí, mamá. –respondió ella sin intenciones de gritar más allá. Justin percató que en segundos… vería a la madre de _____ al entender 'mamá'.
Y en segundos, una pequeña figura de pelo negro y ojos grises, casi igual a _____ excepto por el concepto de pelo y ojos, de unos treinta años, apareció en ambas vistas. Él sonrió tratando parecer amigable, y Lucía, casi se cae de culo al suelo. Sus ojos abiertos, exageradamente y casi desorbitados, causaron gracia en ambos mientras _____ sentía sus ojos casi-lagrimear.
<<¿Resultó imposible o no, madre?>> Una voz en su interior se preguntó retóricamente. Ella decidió no decirlo en voz alta.
-¿Él es… él…? ¿Qué? –preguntó confundida, frunciendo el ceño. Justin y ____ se miraron al mismo tiempo, sonriéndose mutuamente, y _____ le dio una leve indicación para que la salude. -¿El chico de tus posters? –volvió a preguntar Lucía.
______ rió en una carcajada agradable. Como hace mucho no hacía.
-Justin Bieber, un gusto. –nuevamente, el lindo acento inglés-francés y canadiense dejó petrificada a ambas mujeres.
Lucía no entendió nada. Peor que _____. Pero… de tal palo, tal astilla.
-Te está saludando, mamá. –burlonamente, hablo _____. Su madre la miró como si era totalmente una broma y ____ negó con la cabeza.
-Lo conocí. –dijo victoriosa. –dijiste que no lo haría… y aquí está. –sentenció con una sonrisa orgullosa.

|Punto de vista: ______|


No sabía si reír o llorar.
Mi mamá miraba horrorizada desde el triste ventanal de casa, para donde estábamos nosotros, en el balcón. Sin embargo, con Justin nos acostumbramos a su mirada y solo vivíamos riendo de tonterías; tonterías que apenas nos entendíamos; pero lo hacíamos y eso contaba. ¿Qué daba lo demás? Ya que el intento de que Justin aprendiera español fuera descartado, -el muy tonto no lograba captar ni una palabra, y solo repetía graciosamente como si tenía una papa en la boca-, y el mío fue… bueno, yo no sirvo para ser bilingüe, directamente. Entonces… hablábamos por señas y mímica.
Pero ahora, estábamos mirando para la calle, riendo sin saber de qué.
Por un momento, ambos… o yo, nos olvidamos del resto de las personas, o los problemas que solía tener siempre.
Y de un segundo al otro… un bus impresionantemente alto y grande, llamó nuestra atención. Ambos lo conocíamos… era imposible que yo no lo conozca, y él menos. Sin pensarlo, nos levantamos del piso en un movimiento rápido.
-Volvieron… -susurré haciendo una mueca. El 'volver' en este caso, no era un verbo emocionante… era lo contrario; y lo contrarío, sería 'irse'.

<<Se iría. Se olvidaría de mí. Lloraría. Y volvería a ser la misma tonta antisocial del colegio>>.

Pero él sonreía… como si quisiera alejarse de mí de una vez por todas; aunque a esa conclusión la descarté, porque todo el tiempo me trató como ningún chico lo hizo. Y cuando el bus siguió andando para el lado de la calle en diagonal a mi casa, entonces… Justin gritó algo como si su garganta salió del lugar. Pero no paró. Yo, por mi parte, quité mis pensamientos negativos y volví adentro llevando por delante a medio sillón, otra silla, una mesa, un mantel que estaba sobre la mesa y también me choqué la puerta de madera, por lo que tuve que bajar las escaleras con una mano sobre la barandilla y otra por la frente. ¡Un jodido chichón!
Mierda.
Pero lo ignoré y seguí corriendo hasta abrir la puerta del primer piso y salir como si fuera un ladrón en fuga.
-¡Hey! –grité como pude, sin parar de correr. Nuevamente… <<Gracias clases de atletismo>> .
¡El colectivo no paraba! Y me llevaba más de media cuadra de diferencia. ¿Acaso no me veían? Era pequeña… sí, pero no para que no tomen en cuenta mis 1.59 centímetros que corrían como un animal. Para colmo… me estaba cansando y la respiración se hacía cada vez más pesada e intranquila al compás de mi corazón, que latía desenfrenado. ¡Necesitaba parar! Pero también necesitaba ayudar a Justin. Y habían llegado para buscarlo, aunque eso me desilusione y bajen las opciones de volver a verlo en mi vida; no es su culpa… es la mía; yo sabía que esto pasaría pero lo olvidé.
Fue como que si cuando estaba con él, todo se esfumaba.
Eso me hizo escapar una sonrisa mientras paraba de correr, con la boca abierta en busca de aire. Y cuando menos lo pensé, el bus paró en seco a casi dos cuadras de distancia de mí. El pecho me dolía y mi respiración no dejaba de ser pesada.
-¿Te sientes bien? –preguntó Justin de repente, mientras tomaba mis muñecas. Él estaba atrás de mi espalda; yo asentí y ambos mirábamos al bus, pero yo todavía estaba con mi dificultosa respiración.
-Sí –susurré exhalando.
Me apretó con más firmeza a su pecho. Y si no estaba tan preocupada porque mi respiración no volvía, estaría desmayándome de encanto. Apoyé la cabeza sobre el libre hombro de Justin, cerrando los ojos. Una estúpida y corta, bueno… casi-corta, carrera me había vencido. Pero los volví a abrir, cuando la conocida fina y femenina voz conocía… por videos.
Mis ojos volvieron a nublarse de lágrimas inmediatamente. Tenía a nadie más, ni nadie menos que Pattie Mallette frente a mis ojos; observando su sonrisa confundida y mente fruncida, abrí la boca sorprendida. Ella, siendo notable que no sabía ni entendía nada, habló en un inglés que me fue imposible traducir. Justin, pidiéndome permiso lentamente, se separó para saludar a su madre con un gigante abrazo, como si no se veían de años… similar al que anteriormente nos habíamos dado hace solo horas. Yo sonreí, llevando una mano cerca de mi boca intentando contener las lágrimas. Siempre había querido conocer a su mamá… siempre había sido uno de mis sueños.
Y otro más a la lista de 'sueños realizados'. Hoy, sin duda, era el mejor día de mi vida.
-¿Quién es ella, Justin? –prácticamente, y si no fallaba, Pattie preguntaba eso al separarse. Más atrás, se veía como Scooter y Alfredo aparecían trotando hacia nosotros. Yo, por mi parte, me mantuve inmóvil, con la mano en la boca conteniendo las lágrimas acumuladas en las esquinas de mis ojos.
-_____, mamá. –dijo mi nombre directamente, como si me conocía de por vida. Una sonrisa asomó el rostro de Pattie, igual a la de Justin. Ella me miró con sus ojos azules extremadamente abiertos y enseguida separó sus manos de él para abrazarme con fuerza a mí.
Por un momento, me recordó a esos abrazos maternales que teníamos con mamá.
Por otro, recobraron los sentimientos de mi interior y una lágrima resbaló en mi mejilla lentamente. Sonreí satisfecha… me sentía la mayor de las glorias.
¿Cómo casi pude darme por vencida pensando que esto no valía la pena?



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